La morosidad en las familias no detuvo su tendencia alcista en abril y trepó al 12% en bancos, lo cual dificulta que bajen las tasas de interés en las líneas de créditos al consumo y representa una traba a la intención del Gobierno de que el financiamiento al sector privado sea un motor de la actividad económica. Los peores datos volvieron a observarse en los préstamos otorgados por entidades no financieras.
Así lo exhibió la consultora 1816 a través de su ya habitual informe que, a partir de la información de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), adelanta los números que luego ratifica la propia autoridad monetaria en su informe sobre bancos.
De acuerdo con esta base de datos, las deudas con atraso de al menos 90 días, en las entidades financieras, se elevó desde el 11,5% al 12% en el cuarto mes del año para familias, del 3,1% al 3,3% para empresas, y del 7% al 7,3% al agregar todo el sector privado.
En cuanto a los hogares, 1816 resaltó una aceleración en el deterioro de la irregularidad de los créditos. Vale recordar que las líneas con peores números son las de tarjetas de crédito y préstamos personales, mientras que en créditos prendarios e hipotecarios los porcentajes son menores, aunque también se vienen observando subas mes a mes.
