Durante el primer año de funcionamiento, se estima que la planta alcanzará una capacidad de producción equivalente a aproximadamente 320.000 raciones.
La iniciativa es llevada adelante por el Programa Solidaridad de la UNR, que integra al ámbito académico, estudiantes y graduados, junto con actores del sector privado, entre ellos Fundación Cargill, que acompañó con aportes económicos, logísticos y operativos.
La planta producirá alimentos no perecederos bajo estándares de calidad e inocuidad, así como se dedicará a la generación de conocimiento aplicado y formación práctica.
“Este proyecto refleja el valor de articular capacidades entre el ámbito académico y el sector privado para desarrollar soluciones concretas, con base científica y foco en la mejora continua”, señaló Julian Ferrer de Fundación Cargill.
“Esta planta representa una oportunidad para vincular el conocimiento científico-tecnológico con su aplicación concreta, fortaleciendo el rol de la universidad en el desarrollo de soluciones con impacto en la comunidad”, expresó Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario.

