La firma informó que las incorporaciones estarán orientadas a áreas como atención al cliente, logística de distribución y operación comercial.
De esta manera, busca fortalecer su presencia en el mercado interno, al tiempo que amplía su red de puntos de venta.
Sin embargo, el anuncio se produce luego de una etapa marcada por fuertes cuestionamientos.
En los últimos meses, la compañía había quedado en el centro del debate económico tras avanzar con una reconversión que implicó reducción de personal y una mayor dependencia de importaciones desde Asia.
Esta estrategia generó críticas, especialmente en sectores industriales y sindicales.
Por su parte, el director ejecutivo Martín Nadler defendió el cambio de rumbo al sostener que la empresa debió adaptarse a un nuevo escenario competitivo, caracterizado por la apertura de importaciones y la presión sobre los precios. Según explicó, la transformación buscó garantizar la sostenibilidad de la compañía en el mediano plazo.

