A pesar de la posibilidad de contar con tres días no laborables, el movimiento turístico no generó demasiada afluencia, tal como indicaron las estadísticas brindadas tanto por el Colegio de Martilleros local como por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica.
Así, en un marco de retracción y continua baja de consumo, ambas entidades confirmaron que el porcentaje de ocupación ronda el 37 por ciento, promedio, en todas las categorías hoteleras, aunque se mostraron optimistas por la llegada de espontáneos sin reserva.
“Esta es una época de turismo de cercanía: llegan directamente y buscan alojamiento en mostrador”, definió la martillera Verónica Berasueta.
Por su parte, la entidad que nuclea a los empresarios hoteleros y gastronómicos aclaró que el porcentaje se registra sobre las plazas disponibles, ya que muchos establecimientos cierran en el invierno.
“Podemos llegar al 40 por ciento, pero recién lo vamos a saber en el transcurso del fin de semana”, sostuvieron.
La oferta del alojamiento extrahotelero también disminuyó en comparación con el verano, ya que hay muchas de esas unidades alquiladas por estudiantes hasta diciembre.
Por otra parte, Berasueta indicó que durante esta época, desde hace algunos años, creció lo que se denomina el “turismo de ventas”, que incluye a aquellos visitantes que llegan con el objetivo de ver departamentos para comprar o directamente a concretar alguna operación.

