Ante un Gobierno entrampado desde hace dos meses en el escándalo Manuel Adorni, la jefa del bloque oficialista en el Senado fue a la televisión y le exigió al ministro coordinador que presente su declaración jurada “de inmediato”.
Así, apuró al funcionario más cercano a los hermanos Milei, que sigue sin explicar cómo costeó una serie de gastos (propiedades, viajes y camioneta) que no se condicen con sus ingresos.
Las palabras de Bullrich fueron un bombazo. Pero no es la primera vez que la porteña juega sola en un Gobierno que exige lealtad al extremo.
Durante todo el miércoles las miradas estuvieron puestas en Bullrich, luego de que el diario La Nación publicara que la exministra le pediría al presidente Javier Milei que corra a Adorni del Gabinete.
“No se lo pidió ni se lo va a pedir”, insistían desde el entorno de la senadora apenas trascendió esa información.
Bullrich no pidió la cabeza del jefe de Gabinete, pero lo obligó a que saliera del letargo que desde hace dos meses arrastra a todo el Gobierno de La Libertad Avanza.
