En ese contexto, el Poder Ejecutivo modificó la reglamentación del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias y Otras Operatorias, conocido habitualmente como impuesto al cheque, para ampliar y ordenar exenciones destinadas a sectores específicos del sistema de pagos.
La medida quedó formalizada a través del Decreto 475/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, y modifica distintos puntos del artículo 10 del Anexo del Decreto 380/2001, que reglamenta el tributo creado por la Ley de Competitividad 25.413.
El cambio no implica una eliminación general del impuesto ni una reducción directa para todos los usuarios bancarios.
El beneficio alcanza a cuentas utilizadas de manera exclusiva para determinadas operatorias por empresas de pagos y cobranzas, proveedores de servicios de activos virtuales, compañías que operan sistemas de tarjetas y transportadoras de caudales.
Según los considerandos del decreto, la actualización busca adecuar la normativa a los avances tecnológicos y al nuevo marco regulatorio aplicable a ciertos actores del sistema financiero.
También apunta a equiparar el tratamiento tributario de sujetos que desarrollan actividades de características similares, pero que hasta ahora podían tener un tratamiento diferente frente al gravamen.

