Un signo claro de la pérdida de poder adquisitivo en un sector amplio de la población.
Mar del Plata, uno de los destinos más elegidos por los argentinos para escapadas de pocos días, atraviesa una situación que los empresarios califican como alarmante, con números que hacía mucho tiempo no se registraban en ‘La Feliz’.
Rolando Dominé, integrante de la Asociación Hotelera Gastronómica y director de un importante hotel marplatense, describió un escenario muy complejo para el sector.
«Lo usual es que para esta altura ya hubiéramos superado el 50% de reservas de la capacidad hotelera local. Ninguno de nosotros o muy pocos podemos llegar a un porcentaje como el mencionado», afirmó.
Según explicó, las consultas son considerablemente menores a las habituales y la caída del movimiento turístico ya se viene observando desde marzo, incluso durante los fines de semana tradicionales.
La situación es tan delicada que algunos establecimientos se vieron obligados a cerrar temporalmente sus puertas. «Vemos hoteles sindicales cerrados. ¿Cómo no lo van a hacer entonces algunos hoteles que no logran cubrir la cuota mínima de gastos?», planteó el empresario.

