Por la primera fecha del Grupo H del Mundial de Fútbol, la selección campeona del mundo enfrentó a Argelia en Kansas, Estados Unidosy lo venció por 3 a 0. El primer tanto del partido fue convertido por Lionel Messi, a los '16 minutos del primer tiempo. El rosarino volvió a marcar en el complemento, a los '14 y a los '30, para cerrar la goleada en el debut
Los de Scaloni eran individual y colectivamente superiores a los africanos, pero había que demostrarlo en el campo de juego. El encuentro arrancó movido, con dos goles anulados, uno por cada lado, por offiside milimétrico bien medido por el VAR, en ambas ocasiones.
Rodrigo de Paul, el socio de Messi lo encontró entre líneas, el 10 encaró y sacó un remate esquinado, que el arquero argelino no llegó a detener y se coló en el ángulo superior izquierdo para poner el 1 a 0.
Con el resultado a favor, apareció la triangulación y el correr prolijo de la pelota por parte del elenco nacional, de la mano de Mac Allister, la rueda de auxilio de los de Sccaloni y a cuentagotas Thiago Almada y Enzo Fernández.
Argelia se animó en los últimos minutos y después de la pausa de hidratación logró rehacer algo su pálida imagen hasta ahí. Los volantes argentinos marcaban en línea y pasar a uno era quedar contra los centrales.
Dibu no tuvo trabajo, pero cada ataque, terminaba con algo de zozobra para el arco argentino ante una defensa que no mostró la firmeza habitual. Arriba, Lautaro estuvo aislado y no tuvo ocasiones de gol, no se jugó mal, pero se creó poco en ataque, los laterales no pasaron, los medios no conectaron, traslado eficiente, pero poco ofensivo.
En la segunda mitad, las ideas nunca aparecieron por el lado de Argelia y Argentina sacó chapa de campeón, lo fue maniatando, lo superó de principio a fin y le marcó la diferencia. Messi aumentó tomando y rebote largo de Zidane, le dejó desparramado y la empujó al gol para asegurar el partido.
Luego, el ingresado Nico González le cedió la pelota al capitán al borde del área, en asombrosa soledad, el 10 se puso cómodo, y con zurda la puso pegada al palo derecho, con remate a colocar para cerrar el score, que lleva tranquilidad, los debut nunca son fáciles, vendrán mayores exigencias, pero el equipo está a la altura.
Capítulo aparte para Messi, el capitán juega su sexto mundial, marcó por primera vez tres goles, está intacto, incluso más veloz que en otras citas mundialistas, con 39 años, el líder se puso el equipo al hombro en la noche de Kansas y desató la locura albiceleste. Gran comienzo, ante un rival exigente en los papeles, que nada tuvo que hacer ante el poderío de los de Scaloni.
