El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó el domingo que considera la retórica del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como una amenaza directa para la existencia del Estado hebreo.
"No pasa casi ningún día sin que Erdogan pida la destrucción del Estado de Israel. Nos tomamos esas palabras muy en serio, porque si hay algo que hemos aprendido de la historia de nuestro pueblo es que, cuando alguien dice que tiene la intención de destruirte, debes tomarlo en serio", declaró.
Por ahora, la confrontación se desarrolla principalmente en el terreno verbal. Sin embargo, los expertos advierten que el nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio hace que su rivalidad sea prácticamente inevitable. La cuestión ya no es si habrá confrontación, sino qué forma adoptará.
Las tensiones entre Tel Aviv y Ankara no han dejado de crecer desde 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva en la Franja de Gaza. Erdogan se convirtió en uno de los líderes más críticos con la campaña israelí, y afirmó que Netanyahu "ha superado con creces al tirano Hitler en crímenes de genocidio".
A comienzos de junio, el ministro del Interior de Turquía, Mustafa Ciftci, instó a Israel a "liberar" Jerusalén. A finales de mayo, Erdogan declaró que "el tirano, conocido como Netanyahu" pronto "aprenderá una lección" de parte de los musulmanes de todo el mundo.

