El sumo pontífice dispuso una asistencia de 100.000 euros y elevó sus oraciones por las más de 1400 víctimas que provocó el violento terremoto. El papa León XIV exigió que no falte la solidaridad de la comunidad internacional hacia Venezuela y dispuso el envío de una primera ayuda económica de 100.000 euros a través de la Limosnería Apostólica, tras el doble terremoto del pasado 24 de junio que afectó sobre todo al estado costero de La Guaira y causó, hasta ahora, más de 1.400 víctimas fatales.
Al término del Ángelus, el sumo pontífice estadounidense manifestó de corrido y en español: "Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales".
En su alocución desde la ventana del Palacio Apostólico, el Santo Padre remarcó su acompañamiento hacia toda la población damnificada y añadió que "mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia", expresando de igual modo su "gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia".

