La entidad atribuye la retracción del consumo de carne a la baja del poder de compra de los argentinos como consecuencia de la suba del precio relativo de la carne vacuna de manera significativa.
Los datos marcan que en los primeros cinco meses de 2026 el consumo de carne vacuna cayó un 11,1% anual, llegando a las 855.750 toneladas res con hueso.
Lo propio, traducido al consumo doméstico, mermó en 106.710 toneladas en relación a igual período del 2025.
Además, CICCRA destacó que la disociación del rubro de la carne y los derivados dio una baja de 0,7% mensual de su precio promedio en cortes vacunos, siendo la segunda consecutiva.

