La decisión, comunicada por el Departamento del Tesoro estadounidense, habilita hasta el 21 de agosto la venta de crudo, así como de productos petroquímicos y otros derivados de origen iraní.
Además, la licencia contempla la posibilidad de que petróleo procedente de Irán ingrese a territorio estadounidense cuando resulte necesario para concretar operaciones de venta, entrega o descarga.
La iniciativa se produce en el marco de las negociaciones que ambas partes mantienen para alcanzar un entendimiento definitivo. Entre los compromisos asumidos por Teherán figuran la cooperación en materia de inspecciones nucleares y la garantía de navegación sin restricciones a través del estrecho de Ormuz.
"En consonancia con las productivas conversaciones que se llevan a cabo en Suiza, Irán se comprometió a garantizar el libre tránsito en el estrecho de Ormuz y a permitir la entrada de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el país", escribió en la red social X el secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent.

