El superávit comercial de mayo marcó un nuevo récord en mayo, en parte por buenas razones, derivadas del boom exportador traccionado por el sector energético, pero también por la debilidad de la actividad en sectores clave de la economía argentina.
Las importaciones registraron su segundo valor más bajo en un año y medio, destacándose en particular el retroceso en aquellas compras externas vinculadas a la producción.
En términos generales, las importaciones totalizaron en el quinto mes del año unos u$s6.033 millones. Esto significó un retroceso mensual del 2,5%, lo cual ubicó al dato de la serie desestacionalizada del INDEC en mínimos desde diciembre de 2024, con excepción del número de enero de este año.
La caída respecto de mayo de 2025 se dio pese a que los precios de los bienes importados subieron un 7,6%, ya que las cantidades importadas se hundieron 13,6%.
Con mayor detalle, la consultora Equilibra remarcó que las compras “vinculadas a la producción cayeron por séptimo mes consecutivo (-16%) y las de consumo también retrocedieron (-3,1%), reforzando la idea de una actividad y demanda interna estancadas”.

