Tras la reunión por la paz en Medio Oriente realizada en Suiza, Irán declaró este lunes que su cooperación con el organismo de control nuclear de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) continuaría bajo sus procedimientos actuales, al salir al cruce de declaraciones del vicepresidente estadounidense, James David Vance, quien afirmaron que Teherán había accedido a permitir el regreso al país de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
En declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias de la República Islámica (IRNA), el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, afirmó que «la interacción con el OIEA se desarrollaría en conformidad con las obligaciones de su país en virtud de los acuerdos de salvaguardia y en línea con las resoluciones aprobadas por el Parlamento y las decisiones del Consejo Supremo de Seguridad Nacional”, según informes oficiales.
Estas declaraciones se produjeron después de que el vicepresidente de Estados Unidos, dijera en una conferencia de prensa en Suiza, sede de las conversaciones por la paz, que Irán había accedido a admitir a los inspectores del OIEA, un acontecimiento que, según dijo, “es probablemente lo que más nos entusiasma como estadounidenses”.
Baghaei respondía a esas declaraciones estadounidenses y afirmó que «Irán no ha asumido ningún compromiso nuevo». Según funcionarios familiarizados con las conversaciones en Suiza, «Teherán no pactó el tema nuclear durante las 18 horas de negociaciones y no aceptó ninguna obligación nueva».
También añadió el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, que cualquier visita a instalaciones nucleares dañadas y cualquier acuerdo relacionado con las reservas de uranio enriquecido de Irán dependerían de un mecanismo específico que se acordaría en un entendido final tras las negociaciones de 60 días estipuladas en un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán.
