El relevamiento destaca que la recuperación fabril continúa siendo esquiva para buena parte del entramado productivo provincial. De hecho, el 53% de las ramas industriales analizadas presentó una disminución de su nivel de actividad en comparación con abril del año pasado.
A esto se suma un dato que encendió nuevas alertas: el indicador desestacionalizado mostró una caída de 7,2% respecto de marzo, lo que evidencia un deterioro de la actividad también en el corto plazo.
Según Fisfe, el índice de producción industrial de abril quedó además 10,5% por debajo del nivel registrado en el mismo mes de 2023 y 15,7% por debajo de 2022, un reflejo de las dificultades que atraviesa el sector para recuperar los niveles previos a la crisis.
Entre las actividades con mejor desempeño sobresalió la industria siderúrgica, que exhibió un crecimiento interanual de 145,7%, aunque sobre una base de comparación muy baja.
También mostraron avances significativos la producción de vehículos automotores (+75,5%), la edición e impresión (+7,6%), la molienda de cereales (+6,9%), la maquinaria de uso general (+4,6%), el papel y productos de papel (+3,8%), las carrocerías y remolques (+3,6%) y la molienda de oleaginosas (+3%).
En contraste, la maquinaria agropecuaria volvió a encabezar las caídas con una retracción de 29,7%, seguida por las prendas de vestir (-14,8%), la faena bovina (-12,6%), los fiambres y embutidos (-9,6%), los productos de metal y servicios de trabajo de metales (-6,5%), los muebles y colchones (-5%) y las autopartes (-4,9%), señaló el informe de actividad industrial de abril de 2026.

