La tasa de irregularidad en el pago de créditos bancarios volvió a crecer en abril de manera generalizada, al alcanzar el 7,3% del total de las financiaciones otorgadas. De este modo, aumentó 0,3 puntos porcentuales respecto de marzo y 5,1 puntos en comparación con abril de 2025.
El mayor deterioro volvió a registrarse en la cartera de financiaciones a las familias, cuya morosidad se elevó al 12,1% (+0,5 puntos en un mes y +8,4 puntos respecto de hace un año).
En el caso de las empresas, ese coeficiente solo pasó del 3,1% al 3,3% entre marzo y abril, aunque acumula un incremento de 2,4 puntos porcentuales en relación con un año atrás aunque la economía en ese lapso creció “estadisticamente” un 3 3%.
De este modo estos indicadores ya se triplicaron en el último año en tanto que, en lo relacionado a la asistencia financiera a la familias, alcanzan su mayor nivel en 22 años al colocarse en niveles que no se registraban desde 2004.
Los datos surgen de la actualización mensual que el Banco Central (BCRA) realizó de su Informe sobre Bancos, un documento en el que la autoridad monetaria ofreció una mirada más optimista sobre la situación.
Allí destacó que la probabilidad de default estimada (PDE) —aproximada sobre la base de la dinámica de transición de los deudores de situación regular a irregular— para el sector privado “se redujo por tercer mes consecutivo en abril, hasta ubicarse en 2,6%”, con un comportamiento similar “tanto en el crédito a familias como a empresas”.
