La profunda retracción de la actividad económica y el freno de la obra pública nacional continúan impactando de lleno en la industria santafesina. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución advirtieron que la situación de Acindar atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años, con una fuerte caída de la producción y centenares de trabajadores suspendidos.
Pablo González, referente gremial de la seccional, señaló que la producción de acero de la empresa se redujo entre un 45% y un 50% respecto de los niveles históricos.
“Pasamos de fabricar un promedio de 1.200.000 toneladas a apenas entre 670.000 y 700.000 toneladas anuales”, explicó el dirigente, al describir el escenario que atraviesa la planta siderúrgica ubicada en Villa Constitución.
La caída de la actividad ya tiene consecuencias directas sobre el empleo.
Según detalló González, cerca de 300 operarios fueron suspendidos en el sector de acería, mientras que otros 70 trabajadores quedaron afectados en la planta de reducción directa, encargada del procesamiento del mineral de hierro.
El dirigente sostuvo que la crisis responde a una combinación de factores internos y externos que afectan la competitividad de la industria nacional. Entre las principales causas, González apuntó contra el ingreso de acero proveniente de China, tanto en materias primas como incorporado en productos terminados que llegan al país.
“Entran electrodomésticos, vehículos y otros productos fabricados con acero chino que compiten con la producción nacional mediante subsidios estatales y prácticas de dumping”, afirmó.
Según explicó, esta situación genera una presión adicional sobre las empresas argentinas, que enfrentan costos de producción considerablemente más elevados.

