La industria, la construcción y distintos servicios vinculados al consumo interno siguen mostrando dificultades para recuperar dinamismo.
El problema no se limita únicamente a la cantidad de puestos creados, sino también a sus condiciones, trabajo precarizado, sin aportes jubilatorios, ni obras social.
Especialistas advierten que buena parte de las nuevas ocupaciones aparecen asociadas a empleos informales, cuentapropismo de baja productividad o trabajos con ingresos insuficientes.
En ese escenario, los salarios continúan rezagados frente al costo de vida y muchas familias dependen de más de un ingreso para sostener sus gastos básicos. La recuperación del empleo, por ahora, aparece fragmentada y lejos de compensar la pérdida registrada durante el período de ajuste.

