En esa línea, definió la defensa del Estado israelí como una cuestión "moral" pero también de "autopreservación" para las democracias occidentales.
Milei dedicó buena parte de su exposición a condenar el antisemitismo, al que definió como "el canario de la mina de la degradación moral de Occidente", y recordó los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires como prueba de que el terrorismo internacional también golpeó a la Argentina.
El presidente también reiteró que el ataque perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023 constituye una muestra de que "el odio muta, pero no muere", y equiparó a ese grupo con el régimen iraní, Hezbollah y otras organizaciones que, según afirmó, representan una continuidad histórica del antisemitismo.
Para fundamentar esa idea recurrió a referencias bíblicas, especialmente al relato de Amalek en el libro de Shemot, al que presentó como una metáfora del terrorismo contemporáneo.
