La decisión fue presentada por el primer ministro Jonas Gahr Støre, quien advirtió sobre los riesgos que implica la utilización temprana de estas tecnologías en el proceso educativo. Según explicó, la inteligencia artificial puede llevar a que los estudiantes omitan etapas fundamentales para adquirir conocimientos y desarrollar capacidades esenciales.
“Lo más importante en la escuela es que nuestros hijos aprendan a leer, escribir y hacer matemáticas”, sostuvo el mandatario al anunciar las nuevas disposiciones, que entrarán en vigor con el inicio del curso escolar a fines de agosto.
La restricción alcanzará a los estudiantes de primero a séptimo grado, es decir, a niños de entre 6 y 13 años. En esos niveles, la regla general será la prohibición del uso de herramientas de inteligencia artificial tanto en el ámbito escolar como para actividades vinculadas al aprendizaje.
En cambio, los alumnos de secundaria básica, de entre 14 y 16 años, podrán utilizar estas tecnologías de manera limitada y bajo supervisión docente. Para los estudiantes de 17 a 19 años, el objetivo será aprender a emplearlas de forma responsable y adecuada, como preparación para los estudios superiores y el mercado laboral.
