La iniciativa surge como respuesta a la profunda caída del consumo de papel, que golpea desde hace años a los canillitas y pone en riesgo una red histórica de servicios en los barrios.
El proyecto plantea que los kioscos puedan convertirse en espacios de cafetería y comida al paso, sumando opciones como café, agua caliente para el mate y productos de panificación o refrigerados, siempre que cumplan con las normas de higiene y habilitación.
La reconversión apunta a generar nuevas fuentes de ingreso para un sector que se achica con la digitalización de los contenidos informativos y el encarecimiento de los diarios y revistas impresos.
Desde el entorno de los canillitas valoran que el Concejo avance en regulaciones que les permitan adaptarse sin perder la identidad del oficio, aprovechando su ubicación estratégica en esquinas y corredores muy transitados.
Si el proyecto prospera, los puestos podrían transformarse en pequeñas paradas urbanas donde comprar el diario, tomar un café rápido y resolver consumos cotidianos en un mismo lugar.
