Según sostiene la norma, continúan vigentes las "condiciones sociales, económicas y sanitarias" que motivaron la declaración de emergencia aprobada originalmente por la Legislatura.
Entre otros indicadores, el decreto cita datos de pobreza e indigencia a nivel nacional y provincial, el "aumento" de situaciones vinculadas a consumos problemáticos y la "creciente presión" sobre el sistema público de salud.
La continuidad de la emergencia le permitirá al Gobierno santafesino seguir conservando herramientas administrativas especiales para afrontar demandas crecientes en salud, educación y asistencia social, en un escenario económico que la propia gestión provincial define como "complejo".
La prórroga se produce además en un contexto de tensión entre las provincias y la administración nacional, por la caída de los recursos coparticipables y de otras transferencias de origen federal.
Es que gobernadores de distintas provincias vienen manifestando su preocupación por esta reducción de fondos, y hasta el mismo Pullaro cuestionó en reiteradas oportunidades la decisión del presidente Javier Milei de eliminar o reducir programas y transferencias que anteriormente financiaba el Estado nacional.

