En el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial, la Municipalidad de Rosario difundirá este miércoles un dato que marca una tendencia alentadora: las víctimas fatales por siniestros viales se redujeron un 36% en los últimos tres años, lo que equivale a 57 muertes menos en comparación con los registros anteriores.
Los datos oficiales reflejan una mejora sostenida en los indicadores más graves vinculados al tránsito y coinciden con la puesta en marcha de políticas de control más estrictas, incorporación de tecnología, modificaciones normativas y campañas de concientización dirigidas a conductores y peatones.
Uno de los cambios más significativos se observó tras la implementación de la ordenanza de Alcohol Cero. Hace cinco años, alrededor del 13% de los controles de alcoholemia realizados en la ciudad arrojaban resultados positivos. Actualmente, ese porcentaje se ubica por debajo del 3%.
Además, la cantidad de operativos de control creció de manera considerable. Mientras años atrás se realizaban unos 30 mil controles anuales, hoy la cifra ronda los 50 mil.
Desde el municipio destacaron también una disminución de los casos con altos niveles de alcohol en sangre, considerados de mayor riesgo para la seguridad vial.
Otro de los indicadores que mostró una fuerte caída fue el exceso de velocidad. Los casos de conductores que circulaban a más de un 50% por encima del límite permitido descendieron de 4.192 en 2023 a 1.188 en 2025, lo que representa una reducción del 72%.
La tendencia se repitió en las infracciones por velocidades de hasta un 50% superiores a las permitidas, que pasaron de 33.268 casos en 2023 a 15.371 en 2025, una baja superior al 53%.
Incluso las infracciones consideradas menores, correspondientes a conductores que superaban hasta en un 25% la velocidad máxima, mostraron un descenso sostenido: de 98.286 casos detectados en 2023 se pasó a 77.412 en 2025. El uso del casco en motociclistas también registró mejoras importantes.
Las infracciones por circular sin esta protección obligatoria bajaron de 38.476 durante 2024 a 18.584 en 2025, lo que implica una reducción del 51,7%.
En paralelo, las picadas ilegales prácticamente desaparecieron de los registros oficiales. Mientras en 2024 se detectaron 21 casos, durante 2025 la cifra cayó a apenas tres.
Desde el municipio atribuyen estos resultados a una combinación de controles más frecuentes, sanciones más severas y modificaciones incorporadas al Código de Convivencia, que permitieron fortalecer las herramientas de prevención y reducir conductas de alto riesgo en la vía pública.
Las autoridades consideran que los datos muestran una tendencia positiva, aunque remarcan que el desafío sigue siendo consolidar estos avances para continuar reduciendo la cantidad de víctimas en el tránsito rosarino.

