“La morosidad no para de crecer: en un año se sumaron casi 2,4 millones de deudores morosos”, apuntó el relevamiento difundido esta semana.
“Aumentan los atrasos con entidades bancarias y no bancarias. Hoy, el 27,8% de quienes tienen algún tipo de crédito, registran una línea o más, en mora”, informaron los autores del estudio.
En números concretos, el informe señala que mientras en mayo de 2025 había 1.406.409 deudores morosos, en el mismo mes de este año se registraban unos 2.551.761.La problemática es negada por las autoridades del Poder Ejecutivo nacional.
El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, justificó el pasado 2 de julio el atraso récord en el pago de las deudas contraídas por las familias y aseguró que se desprende de un proceso económico virtuoso que -dijo- permitió que vuelva el crédito en el país.
“Hablamos morosidad porque veníamos de una Argentina que no tenía crédito. Ahora, gracias a la inflación, empiezan a aparecer líneas de crédito y es lógico que, con su retorno, aparezca morosidad”, planteó Ravier durante la noche de este miércoles.
El funcionario intentó justificar de esta manera el endeudamiento récord que padecen las familias, en gran parte vinculado a la compra de productos básicos, y el atraso que se registra en los pagos.
