Al primero lo tildó “ladrón” y “presidiario”, mientras que a un juez de la máxima instancia judicial brasileña lo llamó “basura calva”.
A partir de este hecho, la tensión entre ambos países no hizo más que crecer, sobre todo cuando en horas del domingo por la mañana el gobierno de Brasil decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires.
Por este conflicto, el expresidente Alberto Fernández hizo una publicación en su cuenta oficial de X en la que explicó que Milei fue a Brasil «a gritar como un energúmeno reclamando ver a un golpista preso».
A continuación, detalló que él fue a Curitiba «reclamando la libertad de un inocente» y que hoy Lula da Silva es presidente de Brasil, mientras que Jair Bolsonaro está preso «por promover un golpe de Estado». «Insultar al presidente de un país hermano y principal socio comercial no tiene perdón», aseveró.
