El gobierno de Brasil emitió un comunicado a través del cual rechaza la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer tarifas del 12,5% sobre productos brasileños en función del resultado de la investigación de la Sección 301 relativa a la prohibición de importaciones relacionadas con el trabajo forzado.
"En ausencia de base legal interna para sostener su política comercial proteccionista, el USTR (United States Trade Representative) optó por manipular un tema caro a los derechos humanos y a la lucha de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo para acusar a 59 países y a la Unión Europea de prácticas desleales", expresa el texto.
Subraya que a lo largo de la investigación, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Brasil prestó explicaciones y proporcionó abundante documentación sobre la legislación brasileña y la actuación de sus autoridades aduaneras para cohibir importaciones de bienes producidos por trabajo forzado.
Asimismo, destacan que Brasil es reconocido desde hace décadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por los fuertes compromisos asumidos en la lucha contra el trabajo forzado.
En ese marco, desde el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva adelantaron que, "teniendo en cuenta el carácter completamente arbitrario e injustificado de las tarifas anunciadas contra Brasil", iniciarán inmediatamente los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y llevarán el tema al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
