La presentación se realizó al mismo tiempo en que la titular del organismo internacional, Kristalina Georgieva, anunciaba su llegada a la Argentina tras ocho años y en oportunidad de llevar adelante una agenda de trabajo con el Gobierno de Javier Milei.
El espíritu del proyecto es limitarle al Poder Ejecutivo la posibilidad de firmar nuevos acuerdos con el FMI sin ser discutidos en el Congreso nacional.
En tal sentido, propone generar una ley especial para cada crédito, pero también busca ponerle topes, así como imposibilitar el uso de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y la ampliación de las facultades a una bicameral parlamentaria.
El proyecto consta de 22 artículos y busca dejar a los acuerdos que atribuyan condiciones a la regulación del movimiento de capitales en el país “nulos de nulidad absoluta”.
Para ello, la iniciativa de Kirchner cuenta con el apoyo y la firma de 15 diputados más del bloque de Unión por la Patria. La referencia es para Germán Martínez, Cecilia Moreau, Pablo Yedlin, Carlos Castagneto, Itai Hagman, Hilda Aguirre, Nicolás Trotta, María Elena Velázquez, Marcelo Barbur, Agustín Rossi, Sergio Palazzo, Agustina Propato, Julia Strada, Sabrina Selva y Jimena López.
De esta forma, la decisión se presenta para derogar la Ley 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública e impulsa el reemplazo con un régimen más amplio.

