“No coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes, dijo en clara alusión al rosarino. No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad”, planteó.
Al respecto señaló que distintos indicadores muestran una caída de la pobreza y la indigencia y mencionó datos del INDEC, la Universidad Católica Argentina y UNICEF para sostener que la desaceleración de la inflación permitió una mejora en los sectores más vulnerables.
Reconoció que parte de la clase media enfrenta hoy mayores dificultades por el peso que tienen las tarifas sobre el presupuesto familiar. Según explicó, la normalización de los precios relativos implicó un costo inevitable luego de años de atraso tarifario.
“Es cierto que hay familias que ahora pagan más por la luz, el gas o el transporte y eso hace que les quede menos dinero disponible. Pero también era necesario corregir esos precios para generar inversiones y recuperar la calidad de los servicios”, sostuvo.
