Luego, tuvo un entredicho con un periodista al afirmar que ese índice llega “hasta un prácticamente un 40%”.
“Un 39% exacto es el dato que tengo ahora de la Universidad de Buenos Aires si es falso lo revisaremos”, afirmó el vocero presidencial.
De inmediato, advirtió: “Estamos dedicando dinero a formar extranjeros que eventualmente se vuelven a sus países, y pensamos que tenemos que cuidar el dinero de los argentinos para ayudar a los más humildes, para generar posibilidades de estudio en las universidades públicas”.
“En realidad, lo que se está haciendo es que las universidades nacionales que son autónomas puedan decidir si quieren cobrarle o no a los extranjeros. No se trata de imponerle a una universidad que debe cobrarles rompiendo su autonomía, es la posibilidad de que puedan cobrarles”, agregó Ravier.
Ravier recalcó que impulsar esa posibilidad “es una manera de gestionar mejor y que los recursos de los contribuyentes los administremos de la mejor manera posible”.
