En medio de una de las semanas más frías del año, gran cantidad de fábricas de Argentina ya están siendo fuertemente golpeadas por las restricciones, las cuales “afectan la continuidad operativa de industrias que dependen de este insumo esencial para producir. Estamos hablando de plantas que deben reducir actividad, reorganizar procesos, incumplir programas de entrega o asumir costos extraordinarios”, según señalaron desde la Unión Industrial de Córdoba (UIC).
En varias compañías, la baja del transporte firme de gas comenzó reduciendo el suministro un 50%, lo que provoca un nuevo impacto negativo a las actividades habituales, ya afectadas por el contexto económico actual.
“Ni ellos saben cuándo se va a levantar la restricción”, indican empresarios de distintos rubros sobre las distribuidoras y comercializadoras.
Además, afirman que el problema no es de producción, sino de transporte, ya que la infraestructura actual no alcanza para abastecer con oferta local los picos de demanda de solo tres meses al año, y construirla no resulta rentable.

