La universidad aclaró que la actividad "no contaba con autorización ni aval académico institucional" y prometió iniciar una investigación y sostuvo que aún cuando no tenían conocimiento de ello "corresponden las disculpas a la comunidad judía Argentina".
"La universidad es una diversidad de opiniones, de la circulación de ideas, del respeto a la expresión libre de su comunidad, pero dicho ejercicio no puede convalidar explícita o implícitamente el accionar de organizaciones absolutamente contrarias a los principios y a los valores que defendemos", manifestó Bartolacci.
Días atrás, el presidente de la Nación le había exigido explicaciones públicas a Bartolacci y advirtió que, de lo contrario, avalarían que la Universidad sea utilizada para fomentar el terrorismo.

