El informe destaca que el mayor impacto se sintió en el sector de los asalariados privados formales, cuyo ingreso disponible retrocedió un 3,0% mensual.
Por su parte, los empleados públicos experimentaron una baja del 1,3% en el mes, aunque en la comparación interanual son los más afectados con un desplome del 10,1%.
En contraste, los jubilados lograron una recuperación mensual gracias a la desaceleración de la inflación.
Aquellos que perciben el haber mínimo vieron una mejora del 0,9%, mientras que para el resto el incremento fue del 1,8%. Sin embargo, la brecha sigue siendo negativa frente al año pasado, ya que los jubilados de la mínima pierden un 10,2% interanual frente a una caída del 5,0% del resto del escalafón.
Al analizar el ingreso real, utilizando la canasta de consumo actualizada (ENGHo 2017/18), el reporte expone que el deterioro también es evidente, con una baja del 1,4% mensual en mayo. En lo que va del año, la caída acumulada respecto al periodo enero-septiembre de 2023 ya alcanza el 10,6%.
Nuevamente, los salarios explican gran parte de este retroceso.
En el sector privado formal el sueldo cayó un 2,1% tanto mensual como interanual, mientras que en el sector público bajó un 0,7% mensual y un 5,2% frente a mayo de 2023.
En cuanto a las jubilaciones, el trabajo detalló que aunque mostraron un repunte mensual (0,6% la mínima con bono y 1,1% las restantes), aún no logran alcanzar los niveles de consumo del año pasado.

