Esta caída productiva, sin embargo, no afectó de igual manera a todos los destinos. Mientras que el abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída estrepitosa del 11,5% anual, las exportaciones lograron absorber 408,6 mil toneladas res con hueso, superando en un 10,2% los niveles del año anterior.
La principal causa del retroceso en el consumo interno es el deterioro del poder de compra de los hogares, agravado por el incremento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año.
Según los datos del informe, el consumo aparente de carne vacuna fue de 1,02 millones de toneladas en el semestre, lo que implica que se consumieron 131.830 toneladas menos que en el mismo período de 2025.

