Tras recibir telegramas de despido sin causa, trabajadores de la empresa Expreso Brío se manifestaron en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo. «El martes nos presentamos a trabajar y nos encontramos con el portón cerrado», dijo Matías Peluzzo, uno de los empleados de la firma de logística y cargas generales con sucursales en todo el país.
Matías Peluzzo relató que un vocero de la empresa Expreso Brío les notificó quienes podían ingresar y quiénes no sin mayores argumentos.
Quedaron afuera empleados de diez, quince o veinte años de experiencia.
La firma contaba con presencia en diferentes puntos del territorio nacional.
Aseguran que hubo más de 200 cesantías entre las sucursales del país y 60 en la ciudad.
Los conflictos comenzaron meses atrás.
“En su momento tuvo sedes en Mar del Plata, San Juan, Mendoza, Santa Fe, Rafaela, por todas partes, pero fueron cerrando a medida de que se fue presentando esta crisis que manifiesta la empresa”, detalló Peluzzo.
Una crisis que se contrapone al supuesto crecimiento económico que defiente el gobierno nacional, impulsor de una reforma laboral que iba a facilitar las contrataciones pero lo que aumentos son los despidos.
En ese sentido, puntualizó que además de la casa central en Rosario, las casas de Córdoba y Buenos Aires también sufrieron recortes de personal que estimó en el 50 por ciento del total.
Otro trabajador afectado, agregó que a las desvinculaciones se suma una importante deuda salarial de mayo y junio, «más los bonos y el aguinaldo». «Todo eso todavía tenemos una promesa de pago, pero muy difícil que se cumpla”, advirtió.
