Por la sexta fecha del Torneo Clausura Talleres de Córdoba recibió a Rosario Central en el Estadio Mario Alberto Kempes de la capital mediterránea. En la primera etapa, Álvarez de penal puso en ventaja al elenco de Sampaoli. En el comienzo del complemento, Depietri estiró la ventaja, pero Fideo descontó de penal y luego marcó para el 2 a 2 final.
Hacía rato que Central no jugaba una primera etapa con ese volumen de juego en el Torneo local, rápido, intenso, disputando cada pelota como si fuera la última, incluso por momentos mostrando buen juego, un déficit pronunciado bajo la dirección de Jorge Almirón, sin embargo, se fue en desventaja en la primera parte.
Talleres aprovechó una torpeza de Alan Rodríguez que cometió penal llevándose por delante a su marca al ingresar al área y con eso y las buenas intervenciones de Unsain le bastó para irse en ventaja en la primera mitad. Mucho no le sobra, venía en mal momento y luego lo defendió.
Un disparo de Di María desde afuera que el arquero desvió sobre el travesaño, un tiro de Copetti a quemarropa, tras un buen centro desde la izquierda y un zapatazo cruzado de Ovando desde muy lejos fueron la mejores pero no las únicas del elenco de Almirón, que mereció el empate.
En el comienzo de la segunda etapa, Central reclamó una supuesta falta a Copetti en ataque, que hubiera sido penal, y de esa contra llegó el segundo de Talleres, que no merecía ir ganando y se puso 2 a 0, centro desde la derecha de Chamorro y Depietri la empujó al gol.Eficacia absoluta para el local y una ventaja impensada.
El árbitro evidentemente quedó con culpa o desde el VAR le avisaron que había falta previa, entonces decidió compensar, cobró un agarrón a Ovando en el área, que existió, de los que hay media docena en cada tiro de esquina y Di María cambió por gol con disparo fuerte a la derecha de Unsaín, para acortar distancias.
El arquero de Talleres acumularía media docena más de salvadas durante lo que quedaba de encuentro, en que Central fue por todas partes, la mayoría de ellas ante un Copetti resignado, que no encontró la forma de vulnerarlo. Sin embargo Fideo sí, Ibarra apareció impensadamente por izquierda en posición de 11, y puso un centro atrás al que el campeón del mundo le puso la zurda para marcar el impensado 2 a 2 cuando se jugaban apenas '17 de la segunda etapa.
Lo que siguió fue de un dominio absoluto del visitante, un concierto enorme de Unsain evitó que su equipo cayera, le sacó pelotas a medio Central, principalmente al 9, pero también u cabezazo a Sandez a Ovando, a Ibarra, un tiro libre que entreba a Di María, incluso su palo izquierdo y en el último minuto evitó que el chaqueño marcara de taco. Solo Almirón no se dio cuenta que Copetti no iba a convertir en la noche cordobesa. Marco Ruben y Badaloni quedaron sentados en el banco, ni siquiera calentaron para ingresar. Insólito.
Central mereció ganarlo, un par de errores, la gran noche del arquero de Talleres, la sal de Copetti, y el empecinamiento de Almirón le impidieron irse con los tres puntos a casa, como hubiera merecido. Perdió la oportunidad de subirse a los más alto en las tablas, quedó a un punto de clasificación a la Libertadores, y pelea por la anual. Se vienen Gimnasia y Newell's, ambos en el Gigante, con Estudiantes por un título en la mira. Hoy encontró funcionamiento colectivo. Se fue masticando la bronca de no haberse llevado los tres puntos.
