River Plate recibió a Rosario Central en el Monumental de Núñez. En la primera etapa, el campeón del mundo, Nicolás Ottamendi en contra, abrió el marcador para el Canalla, en lo que terminó siendo el único tanto del partido. Emanuel Coronel fue expulsado a poco del final.
Central cambió sustancialmente la postura respecto a su última visita al Millonario, por el torneo anterior, donde salió a defenderse, no pateó al arco y lo terminó pagando caro. Esta vez Almirón tomó nota que había que salir al menos con otra actitud, ante un equipo que está en crisis y al que no le sale nada.
Copetti había puesto en ventaja al conjunto rosarino de cabeza, pero el tanto se anuló a instancias del VAR, por una supuesta posición adelantada que nunca se mostró en la transmisión oficial, igual que la semana pasada ante Racing.
River acumulaba pasas por derecha, atacando a Sández, ante la falta de retroceso de Campaz. Central hacía presión alta y discutía tenencia en la mitad de la cancha. Tiene un problema, Cantizano y el colombiano se desenvuelven mejor por la izquierda, y ninguno ocupa la franja derecha del ataque. Duarte y Julián Fernández están lesionados, carece en el plantel de opciones por derecha.
Campaz fue por izquierda, ganó en velocidad, y tiró un centro para la entrada de Cantizano que llegaba en posición de 9, en la desesperación Ottamendi se arroja al piso, contacta la pelota y vence a Beltrán. El 1 a 0 fue merecido, River no tuvo opciones de gol.
En el segundo tiempo River vino, como era de esperar, Coudet quemó naves, mandó todo su equipo al ataque, pero no pudo vulnerar la férrea defensa auriazul. Ávila, Ovando y Ledesma en un par de ocasiones salvaron el empate con oportunas intervenciones. Copetti se fajó con los centrales millonarios toda la noche y su labor también fue importante.
Lo tuvo para liquidarlo Campaz dos veces, en la primera enfrentó mano a mano al arquero, pero Beltrán se impuso con una mano para evitar el segundo. En la otra, eligió cabecear en vez de abrir a Fideo, que la esperaba por el otro palo. Central perdonó dos veces, se suele pagar caro, pero no sucedió de esa forma, principalmente por el pésimo momento del equipo de Coudet. Sobre el final, Cantizano eludió 5 rivales y Beltrán evitó el gol, que hubiera ido derecho al Puskas.
Más de 100 años pasaron para que River no consiga vencer en sus primeros tres encuentros del torneo, si a eso se le suma la pérdida de la final del Torneo Apertura frente a Belgrano en Córdoba y la caída ante Aldosivi por Copa Argentina, lo del Chacho en River es pésimo.
Almirón consiguió oxígeno en un Estadio siempre difícil para Central, que tan solo ganó 38 veces en su historia en terreno Millonario. Están al caer un par de refuerzos desde Brasil, y se espera recuperar pronto a los lesionados para recibir al Tiburón al viernes por la noche y quedar a la espera del compromiso por Copa Libertadores frente a Corintians.
