La industria pyme profundizó el deterioro durante el segundo trimestre de 2026, con una caída interanual de la producción del 11%, mientras que el empleo retrocedió 4,5% y acumuló 14 trimestres consecutivos en baja.
La contracción reflejó un fenómeno preocupante, relacionado con el aumento de los incumplimientos de pagos y el alargue de los plazos de los vencimientos.
En concreto, el 24% de las pymes industriales registró al menos un atraso entre abril y junio, prácticamente el doble que el 12% relevado en el mismo período del año pasado. Los mayores problemas aparecieron en el pago de impuestos y a proveedores, según los datos de la Fundación Observatorio Pyme. Esta situación se profundizó ante la persistente debilidad de la demanda interna.
La falta de ventas ya afecta al 81% de las pequeñas y medianas industrias, al mismo tiempo que se mantiene como la principal preocupación de los empresarios y genera tensión en la cadena de pagos, que escaló hasta convertirse en el segundo problema más mencionado por las empresas.
La caída de ventas comenzó a tensionar la cadena de pagos
Por la caída de las ventas, un 62% de las pymes encuestadas alargó los plazos de cobranzas.
Dentro de ese universo, un 40,9% indicó que los tiempos fueron "levemente más largos", mientras que otro 21,7% respondió que fueron "significativamente más largos". Apenas el 4% consiguió cobrar en plazos menores a los habituales.

