El resultado de julio estuvo explicado principalmente por el comportamiento de la mano de obra, que aumentó 2,5% y fue el capítulo que más incidió sobre el índice general, con un aporte de 1,20 puntos porcentuales.
Los materiales, en tanto, subieron 1,6% y aportaron 0,65 puntos, mientras que los gastos generales avanzaron 2,5%, con una incidencia de 0,26 puntos.
Sin embargo, el componente laboral volvió a ubicarse por encima del nivel general y mantuvo su condición de principal motor de los costos dentro del indicador.
La mano de obra asalariada aumentó 2,6% mensual, mientras que los subcontratos registraron una variación del 1,8%. En términos interanuales, ambos componentes acumularon subas de 40,7% y 30,5%, respectivamente.

