“La verdad es que sí”, respondió Arrieta al ser consultada por el periodista Rolando Klempert en una entrevista con Radio Rivadavia sobre si se sentía decepcionada del mandatario argentino y de su gestión.
La legisladora explicó que había decidido acompañarlo cuando se identificaba con el espacio libertario.
“Decidí acompañarlo a él, no a la hermana”, afirmó en referencia al presidente y a su hermana, Karina Milei.
También cuestionó los discursos que, según consideró, fueron incorporando “odio”, “violencia” y mecanismos de manipulación a través de las redes sociales.
Arrieta sostuvo que cuando decidió ingresar a la política esperaba contribuir a la construcción de una Argentina en la que la educación, la salud y la seguridad fueran pilares básicos del Estado.
En ese sentido, planteó críticas por lo que definió como una falta de empatía y de atención hacia los sectores más vulnerables.
“Me parece que hay que cambiar el chip, dejar de ser hipócritas y empezar a pensar en esa Argentina grande que alguna vez soñaron nuestros próceres y los veteranos de guerra de Malvinas”, sostuvo la diputada al cerrar su reflexión sobre el rumbo del país.

