El informe atribuyó la caída de julio al menor nivel de liquidez disponible después del cobro del aguinaldo, que había impulsado el consumo durante el mes anterior.
A eso se sumó el impacto de las tarifas de servicios durante el invierno sobre los presupuestos familiares, que llevó a los consumidores a priorizar gastos básicos y postergar compras de mayor valor.
Seis de los siete sectores relevados registraron bajas interanuales.
Los mayores retrocesos correspondieron a Textil e indumentaria, con una caída del 5,6%; Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con -5,5%; y Alimentos y bebidas, con -5,4%.
El único rubro que mostró un resultado positivo fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con un crecimiento del 1%.
