El movimiento de turistas fue un 24,2 por ciento superior al registrado en 2023, último año en el que esta fecha había conformado un fin de semana largo comparable.
Sin embargo, el incremento en el número de viajeros no se tradujo en más gasto.
De acuerdo al relevamiento de la Came, el impacto económico directo fue de 245.907 millones de pesos, cifra que representa una caída real del 6,3 por ciento.
La cantidad de viajeros mostró una recuperación frente al antecedente de 2023, cuando se habían movilizado 865.177 turistas, pero el comportamiento del consumo fue más cauteloso: la estadía promedio se redujo de 2,3 a 2 días, una caída del 13 por ciento, confirmando la tendencia hacia escapadas más breves.

