Esta semana ingresó al Concejo Municipal de Rosario un expediente de autoría de los ediles peronistas Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino, mediante el cual establece modificaciones al Decreto
Reglamentario Municipal 1631/2011, que dispone un protocolo de colocación de banderas de otras nacionalidades el día de su independencia en el Monumento a la Bandera.
Los concejales justicialistas consideraron "Que el Monumento Nacional a la Bandera
constituye el sitio donde el General Manuel Belgrano enarboló por primera vez la
Bandera Nacional el 27 de febrero de 1812, razón por la cual representa uno de los
espacios cívicos de mayor relevancia histórica, institucional y simbólica de la
República Argentina".
"Que dicho Monumento no constituye únicamente un patrimonio
arquitectónico de la ciudad de Rosario, sino un Monumento Nacional erigido para
rendir homenaje permanente al principal símbolo patrio y fortalecer la identidad
nacional".
"Que el mástil escolta integra el conjunto ceremonial del
Monumento Nacional a la Bandera y, por su ubicación inmediata al mástil principal,
reviste una jerarquía simbólica excepcional, distinta de la que poseen los mástiles
emplazados en edificios públicos o sedes administrativas".
"Que la singularidad histórica e institucional del Monumento
justifica la adopción de criterios específicos para el uso de sus espacios
ceremoniales, diferenciándolos de aquellos aplicables a dependencias municipales
destinadas al desarrollo de actividades protocolares o diplomáticas".
"Que se han suscitado debates públicos, planteos institucionales y
manifestaciones de ciudadanos, organizaciones civiles e historiadores respecto del
uso del mástil escolta para el izamiento de banderas extranjeras, evidenciando la
existencia de interpretaciones divergentes acerca del alcance simbólico de dicho
espacio".
"Que tales debates no implican un cuestionamiento a las
relaciones de amistad, cooperación e integración internacional que mantiene la
República Argentina ni al respeto debido a los Estados extranjeros y a los
organismos internacionales, sino que se circunscriben exclusivamente al ámbito
ceremonial del Monumento Nacional a la Bandera".
"Que la Municipalidad de Rosario dispone de edificios
institucionales especialmente destinados al desarrollo de relaciones protocolares e
internacionales, entre ellos el Palacio de los Leones, ámbito adecuado para la
recepción de mandatarios, representantes diplomáticos, organismos internacionales
y delegaciones extranjeras, sin afectar el carácter simbólico del Monumento
Nacional a la Bandera".
"Que la presente iniciativa no limita ni restringe la realización de
actos oficiales de hermandad, cooperación internacional o recepción de autoridades
extranjeras, sino que propone reasignar el ámbito donde se desarrollan dichas
ceremonias, preservando la finalidad histórica para la cual fue concebido el
Monumento Nacional a la Bandera".
"Que reservar el mástil escolta exclusivamente para la Bandera
Nacional y las enseñas oficiales de las jurisdicciones que integran la República
Argentina constituye una medida destinada a fortalecer la identidad nacional,
preservar la coherencia histórica del ceremonial del Monumento y evitar futuras
controversias interpretativas respecto del uso de uno de los símbolos cívicos más
importantes del país".
"Que el Monumento Nacional a la Bandera constituye un espacio
de memoria e identidad nacional cuya finalidad primordial es honrar la Bandera
Argentina, por lo que el mástil escolta debe ser considerado una extensión
ceremonial de dicho homenaje permanente y no un mástil de uso protocolar
general”.
Se propone la eliminación de esta costumbre, que viene de años, que no había desatado polémica hasta el momento, sin embargo cierta animosidad de parte de la población hacia algunas naciones, por razones geopolíticas hicieron variar la consideración por parte de la ciudadanía.
