El deterioro de las expectativas se relaciona con una combinación de factores: actividad estancada, menor disponibilidad de crédito, aumento de la morosidad, recuperación insuficiente de los ingresos y una política monetaria restrictiva.
A esto se suma la dificultad del Gobierno para conseguir financiamiento internacional en condiciones consideradas convenientes.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado, elaborado por el Banco Central, ubicó el crecimiento promedio esperado del PBI en 2,7% para todo 2026.
El cálculo representa una reducción de 0,4 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior, mientras que el grupo de analistas que conforma el denominado “Top 10” proyectó una expansión de 2,6%.
El informe, publicado el 6 de agosto, reunió las respuestas de 45 participantes, entre ellos 33 consultoras y centros de investigación, junto con 12 entidades financieras.
Los especialistas estimaron además que la economía habría registrado una contracción desestacionalizada del 0,4% durante el segundo trimestre, antes de una posible mejora del 1% tanto en el tercero como en el cuarto.
Las proyecciones privadas muestran, sin embargo, diferencias importantes. Latin Securities Argentina redujo su pronóstico a un rango de 2% a 2,5%, cuando en enero esperaba una expansión de entre 3% y 3,5%.
Eco Go, por su parte, bajó su cálculo desde 2,7% hasta 2%, mientras que Analytica mantiene un escenario levemente inferior al 2%.

