Durante la exposición, los funcionarios ratificaron los objetivos del programa económico y aprovecharon para despejar las dudas sobre el destino de las reservas en oro de la autoridad monetaria.
En ese marco, Bausili explicó que el Banco Central guarda parte del oro físico en las bóvedas del propio organismo y que el resto está depositado en el Banco Internacional de Pagos (BIS), con sede en Basilea (Suiza).
El titular de la autoridad monetaria justificó esa operatoria al señalar que, ante la alta demanda mundial de lingotes, resultaba óptimo «aprovechar esa ventana de oportunidad» para convertir oro de menor calidad en otro de mayor calidad, «a un costo más bajo que el histórico», y aclaró que el metal «sigue estando» allí. «Parece atractivo armar conspiración o novela», ironizó.
