El indicador confirma la recuperación del mercado laboral del país vecino y lo ubica en niveles nunca alcanzados.
De acuerdo con el organismo estadístico, el nivel de ocupación alcanzó el 59,1 por ciento de la población en edad de trabajar, superando el máximo previo registrado en 2024, cuando se ubicó en 58,6 por ciento.
En términos absolutos, esto implicó un incremento de alrededor de 1,7 millones de personas ocupadas en comparación con el año anterior, lo que representa una suba del 1,7 por ciento.
La tasa anual de desempleo bajó del 6,6 por ciento en 2024 al 5,6 por ciento en 2025, la más baja de toda la serie histórica que releva el IBGE.
Esta combinación de mayor ocupación y menor desempleo refleja un ciclo de expansión del mercado de trabajo, impulsado por la mejora de la actividad económica y por políticas orientadas a la formalización.

