El ministro recordó el célebre “corralito” que se implantó en diciembre de 2001 y reconoció que, luego de este nefasto episodio instrumentado por el entonces ministro Domingo Cavallo, es lógico o razonable que los ahorristas dejaran de confiar en las entidades financieras tradicionales.
“Cuando se salió de la convertibilidad se puso un corralito: ustedes no podían sacar sus ahorros de los bancos; después hubo una pesificación asimétrica, después hubo expropiaciones”, narró el titular del Palacio de Hacienda.
