En el primer semestre, la producción cayó 24,4% interanual, frente a una baja de apenas 2,2% de la industria en general, mientras en junio las fábricas utilizaron solo el 46,6% de su capacidad instalada.
Además, la contracción productiva ya tuvo consecuencias concretas sobre el entramado sectorial, con 26.851 empleos formales perdidos desde diciembre de 2023 y 750 establecimientos textiles y de confección menos durante el mismo período.
Los datos surgen del informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), y muestran que el problema excede lo que podría ser un mes de pobre rendimiento y permiten identificar varios focos detrás del deterioro.
