«Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano», declaró el presidente tras firmar el decreto.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, informó que los apostadores podrán retirar de manera voluntaria los saldos disponibles hasta las 23:59 del 5 de octubre, mientras que entre el 7 y el 8 de octubre las empresas deberán informar a las instituciones financieras los valores correspondientes a cada cliente y los bancos realizarán las devoluciones entre el 9 y el 14 de octubre.
Según el gobierno, las apuestas, además de ser una de las fuentes de financiamiento del fútbol brasileño, son una causa del endeudamiento récord de las familias.
Por su parte, los principales clubes de fútbol de Brasil protestaron debido a que deberán perder los ingresos por publicidad que reciben de estas plataformas digitales desde 2019. Las apuestas (bets) fueron permitidas en 2018, pero estuvieron sin reglamentación hasta 2023.

