Es autor de más de cincuenta ensayos, antologías, estudios históricos, políticos y diversas investigaciones.
Trabajó junto a Arturo Jauretche en la Editorial Universitaria de Buenos Aires y varios de sus libros fueron censurados durante la última dictadura militar.
En 2014 fue declarado Embajador de la cultura popular argentina por Presidencia de la Nación. Como historiador se encargó de revisar la historia reciente para reivindicar a grandes dirigentes sociales y populares que habían sido olvidados.
Se trata de un pensador nacional imprescindible, que se ha dedicado a contrarrestar falacias y abstracciones liberales que pretendieron contar una historia unívoca, interesada y lineal.
