La propuesta de congelar el enfrentamiento a lo largo de la línea de contacto fue planteada públicamente en junio pasado por el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, durante una reunión en Omsk.
No obstante, Putin precisó que ese tema nunca fue discutido entre ambos líderes de forma bilateral y que no han vuelto a abordarlo desde entonces.
Su postura ante esa iniciativa es clara: no aspira a una pausa temporal, sino a detener el conflicto y lograr la paz definitiva.
"No queremos congelarla, queremos detener la guerra y lograr una paz larga y absoluta en Ucrania y en Europa, y estamos preparados para un proceso de diálogo con quienes quieran llevar esto adelante", precisó Putin.
En cuanto a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Biskek, Putin indicó que conoce la posición de esos líderes y que nadie le impone nada a Rusia. Según el mandatario, la postura de sus interlocutores consiste en que todos apuestan por el cese rápido del conflicto, preferiblemente por vías pacíficas.
"Conocemos esa posición, la respetamos mucho, es sincera, y la gente piensa en cómo arreglar la situación, pero nadie ejerce sobre nosotros una presión indebida", afirmó. No obstante, reconoció que la cuestión siempre está planteada y la discuten.

